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Marcelo López

Soy asesor y consultor de marcas en temas de branding , estrategias de marca y marketing digital. Con experiencia profesional en países como Perú, Chile, Venezuela, Colombia, Ecuador y Estados unidos .

Estrategia de marca.

En el marketing y la publicidad todo se vale (a veces). Al fin y al cabo, lo importante es poder ofrecer a un proyecto una forma de crecer y superarse. La cantidad y variedad de proyectos que existen en la actualidad es tan vasta que aplicar una misma forma de proceder a todos, resultaría en el fallo sistemático de cada uno. 

 

No es prudente proceder sin un plan, sin una hoja de ruta, sin objetivos establecidos. Los proyectos que empiezan como una marca son los que más deben mantener el enfoque necesario para lograr las metas a corto y mediano plazo. El marketing digital es el corazón del cuerpo moderno, pero la estrategia de marca es el cerebro: le da sentido y dirección a todo lo que se esté haciendo.

 

 

 

Es ingenuo pensar que adaptarse sobre la marcha y actuar de manera improvisada le hará algún favor a nuestra marca. Todo lo contrario: podría terminar destruyendo la idea que se ha querido construir con tanto esfuerzo. La estrategia de marca es dinámica, es volátil, es cambiante, está viva. Es un ser pensante que nos llevará por el camino correcto siempre y cuando decidamos hacerle caso.

 

El análisis y la investigación deben ser el pan de cada día.

 

Una de las ventajas más fenomenales que el marketing digital nos ofrece, es la posibilidad de medir absolutamente todo lo que queramos. Las métricas dominan nuestros proyectos en internet de una forma que no lo habían hecho jamás. Las plataformas donde realizamos nuestra estrategia de marca nos ofrecen detalles invaluables que pueden ayudarnos a entender si vamos o no por el camino correcto. Además, la existencia de diversas aplicaciones prémium hacen que la métrica sea más sencilla, precisa y relevante.

 

Sin embargo la investigación previa es prácticamente el paso cero antes de proceder con una estrategia de marca. Se deben conocer las tendencias del momento y entender como aplicarlas a nuestro proyecto. Es necesario evaluar los antecedentes con el fin de comprender el pasado para forjar el futuro que queremos. Por supuesto, es necesario fijarse en la competencia para estudiar sus puntos fuertes y también sus puntos débiles, con el fin de ofrecer a nuestro público objetivo una solución mejor.

 

 

Las referencias en las que se basa tu idea, también debe ser analizada a fondo en tu estrategia de marca para materializar en lo que queremos convertirnos. Y, evidentemente, entender más que nunca a los consumidores es componente clave en este juego del marketing digital. Mientras más conocimiento tengamos de nuestra audiencia, más podrán incrementar nuestras conversiones y por ende más cerca estaremos de la tan anhelada fidelizacn.

 

Entender como tu competencia triunfó (o fracasó), desarrollará la matriz comparativa individual que tu estrategia de marca necesita. Nuestro ego nunca debe ser demasiado grande como para admitir que nuestra marca no tiene referentes. 

 

La lectura y el análisis de marcas similares a las que admires puede ofrecerte una manera de ver las cosas que no te esperabas. Además, tener aliados que complementen a tu servicio o producto es un añadido sensacional. Conseguir una marca que encaje perfectamente con las necesidades eventuales que rodean a tu estrategia de marca no es sencillo, pero conseguirlo aporta resultados inimaginables. Por ejemplo, en mi carrera personal como consultor, logré crear una alianza con una escuela de marketing  para impartir clases de branding. Esta alianza nos benefició a ambos: mi reputación ascendió de manera positiva y la escuela  se benefició con mi contenido relacionado con el branding.

 

En el marketing digital el objetivo justificará los medios.

 

Tener las respuestas a las preguntas previamente planeadas es el pilar de la estrategia de marca. No será fácil conocer a tus consumidores y tampoco será rápido: todos los clientes son distintos, al fin y al cabo todos somos seres humanos con criterios únicos. Sin embargo, una vez que hacemos clic con nuestro prospecto ideal todo lo demás vendrá por cuenta propia. 

 

En mi carrera como consultor de marca, logré entender que las agencias de publicidad a veces presentan más preguntas que respuestas a sus clientes. Mi propuesta de valor se enfocó en resolver este problema para poder entregar al usuario todas las herramientas que necesita, para que él mismo pueda entender la estrategia de marca que su negocio requiere.

 

Al mismo tiempo, la necesidad de estudiar el medio por el que desarrollaremos nuestra táctica de marketing digital debe ser nuestra prioridad. Por ejemplo, los usuarios en LinkedIn tienen diferencias abismales con las personas que frecuentan Facebook. No significa que uno sea mejor que otro, significa que debemos saber elegir el medio donde nuestros potenciales consumidores se encuentran. 

 

Esto permitirá adaptar el mensaje que queremos transmitir al canal que más nos convenga, lo cual será nuestros primeros pasos en la creación de contenido de valor para atraer de forma natural a más y más clientes.

 

 

Obtener la táctica de marca que mejor te convenga no será sencillo, pero nada sencillo vale la pena. Los indicadores servirán de termómetro para mostrarte la ruta a seguir con el fin de lograr tus objetivos. Los objetivos SMART son quizás los más populares en el área del marketing digital, pues representan el sendero a seguir más confiable que podrías tomar en cuenta.

 

  • S: “Specific”, Específico. La palabra lo dice todo: si no tienes una meta totalmente específica planteada, no estás yendo a ningún lado.
  • M: Medibles. Gracias a las herramientas de la actualidad, cada vez es más sencillo analizar las métricas y comprender como estas afectan a nuestra estrategia.
  • A: Alcanzables. Comprender el ritmo de crecimiento de tu proyecto es crucial para entender los tiempos que te tomará llegar a tus objetivos.
  • R: Realista. Es actitud de campeón querer apuntar a las estrellas, pero sin objetivos realistas las decepciones pueden ser inimaginables.
  • T: Tiempo. Nada vale más que el tiempo, eso es un hecho. Definir plazos para materializar tus metas derivará en más productividad de la esperada.

El universo del marketing digital nunca parará de expandirse. Lo mejor del caso es que si le sigues el paso, tu marca se expandirá al infinito junto a él.

 

Aquí te cuento sobre un caso de éxito, que gracias a una estrategia de marca logró resultados positivos

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