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Marcelo López

Soy asesor y consultor de marcas en temas de branding , estrategias de marca y marketing digital. Con experiencia profesional en países como Perú, Chile, Venezuela, Colombia, Ecuador y Estados unidos .

Tu historia, tu esencia, tu reputación: los pilares de la marca personal.

 

La humanidad ha avanzado a través de los años ideando sistemas económicos que permitan el crecimiento general de la sociedad. El salto gigantesco iniciado en la revolución industrial derivó en la creación de distintos métodos para generar dinero, todo con el objetivo de proporcionar a las personas una vida digna y sostenible en el tiempo.

 

 

Sin embargo, en un punto dado de nuestra historia la disputa entre compañías y negocios en general se volvió tan competitiva que la única manera de tomar la delantera era encontrando formas de diferenciarse del resto, algo que la hiciera única y mejor que todos los demás proyectos. Esto provocó un impulso en la necesidad de usar una marca personal, con el fin de ofrecer un servicio o producto de parte de una persona y no de una empresa genérica.

 

Se trata de proporcionar un aspecto humano con el que la gente se pueda identificar. El hecho de conectar con el servicio ofrecido por alguien hace que la marca personal de ese individuo pueda ser más poderosa que el marketing tradicional realizado por cientos de compañías cada año. Y es que la marca personal tiene en cuenta algo mucho más profundo que las compañías comunes: la reputación y el talento individual no se compran. Se construyen con esfuerzo y acciones positivas, pero no todo el mundo está dispuesto a hacer el sacrificio.

 

Una conexión más allá de lo esperado.

 

En años anteriores se creía que la marca personal estaba limitada a individuos de alto calibre social, como actores, políticos o billonarios populares. En la actualidad eso cambió. El hecho de que con el esfuerzo suficiente una persona pueda implementar correctamente su marca personal ha generado el crecimiento de este modelo de negocios. Obviamente no todo el mundo aplica de manera correcta lo necesario para hacer florecer una marca personal. El primer paso para conseguir éxito en este mundo es conseguir un nicho en el que realmente seas experto. 

 

Tu personalidad influye en gran medida. Tal cual como en la vida real habrá gente que te querrá y gente que te odiará, es inevitable. Lo mágico del asunto es que hay nichos para todo el mundo y si lo haces bien podrás crear una conexión con tus clientes que te generará más beneficios de los esperados. 

 

Buscar diversificarse en este aspecto suele resultar arriesgado, pues lo mejor es demostrar los conocimientos expertos que poseemos en cierta área y trabajarlos con mano firme. Imagina un doctor que desee incursionar en el mundo de la medicina, el posicionamiento web y la cocina al mismo tiempo. Inevitablemente (en el 90% de los casos) flaqueará en alguna de esas áreas, dañando su reputación a los ojos del mundo. Hubiese sido preferible enfocarse al 100% en el área que mejor se domina para evitar esto.

 

Lo mismo sucede con nuestra marca personal. Nadie quiere contratar a un abogado que no haya ganado casos, nadie quiere dar un papel grande a un actor que no demuestre talento. La marca personal eres tú, es tu esencia, es tu integridad. Fingir algo que no eres es totalmente contraproducente a la larga. No existen atajos ni métodos infalibles para mejorar tu reputación personal. Al fin y al cabo, todo dependerá de tus cualidades individuales, tu talento y tu dedicación.

 

 

 

Un castillo de naipes imponente y delicado al mismo tiempo.

 

Construir una reputación es extremadamente difícil. Hay personas que duran años haciéndolo y sólo con tomar un par de malas decisiones todo el trabajo puede irse a la basura. Lo importante en este ámbito es ser lo más genuino posible e inyectarle personalidad a tu marca.

 

Es cierto que todo depende de como te quieras mostrar al mundo pero sin duda la mejor forma de hacerlo es mostrarte tal y como eres. Es probable que exista gente que no simpatice contigo, lo cual es lo normal. 

 

Pero también existirán personas que están buscando exactamente lo que estás ofreciendo y eso no podrán encontrarlo en ninguna otra persona ni empresa que hayan conocido. Este click entre cliente y marca es considerado por algunos como el más poderoso en la industria del marketing. Pero, ¿cómo puedo lograr hacer este click?

 

Mejor darle valor al contenido que contenido al valor.

 

Resulta indispensable diseñar contenido atractivo que demuestre exactamente lo que ofreces. La excelencia profesional dictará las decisiones de nuestros clientes, quienes a su vez se basarán en lo que han aprendido de nuestra esencia y comprenderán que es precisamente lo que están buscando. El nivel de gratificación personal que se alcanza al ser reconocido por nuestra propia marca personal es sencillamente incomparable

 

Una vez que se establece el nexo formal entre tu proyecto y tus clientes no habrá  nada que pueda detener la avalancha que se viene. En pleno 2020 los canales online son fundamentales para lograr los objetivos planteados. Es por eso que una mezcla perfecta de estrategia de marketing aplicado a tu propia marca personal crea un cóctel invaluable para llegar al pináculo de tus metas.

 

 

El nacimiento de una relación perfecta.

 

El secreto del éxito estará en la capacidad de adaptación que tu marca personal posea. Desde luego no queremos llegar a todos los nichos del mundo, queremos trabajar cierta área mejor que nadie. Pero esto no sólo significa conseguir usuarios, también implica mantenerlos en el tiempo proporcionando el factor diferenciador que en primer lugar provocaron que se decidieran por nuestra marca.

 

Al final del día, todos somos seres humanos. Somos personas con gustos, personalidades y actitudes irrepetibles. El hecho de querer alcanzar la semejanza con otros individuos es lo que nos hace formar las amistades y las relaciones que hacemos a lo largo de nuestra vida. Ver a un proveedor de servicios o productos como un amigo es una victoria inexorable desde cualquier punto de vista.

 

La gente quiere dejar de lado el sistema robotizado que las empresas tradicionales ofrecen, quieren consumir historias, quieren cada vez más protagonismo en sus decisiones de consumo. El hecho de elegir un servicio proporcionado por una persona en específico implica que el usuario se siente identificado de manera plena con todo lo que dicho individuo ofrece, generando un vínculo que beneficia a ambas partes.

 

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